11-septiembre-2011
Pero... y, ¿cómo fue? ¿por qué? ¿qué ocurrió ese día? ¿Lo recuerdas? NO.
Han pasado diez años desde el mayor atentado terrorista que ha sufrido nuestra historia, y cuando pienso en qué diré a mis hijos cuando pregunten por ello se que la respuesta será: no lo recuerdo. Solo tenía 7 años.
Está claro que este es un año especial para la memoria de todas aquellas personas, aunque también lo es especial para mí.
Hace exactamente un mes, sin un día más ni menos, acababa una excursión por los distintos distritos de Nueva York. El autobús terminaba su recorrido en Brooklyn y
nos dejaba recorrer a pie el famosísimo puente.
Era medio día, y el hambre ya acechaba. En busca de algún lugar donde comer por el bajo Manhattan, una pizzería situada en un primer piso. Un lugar bastante cutre donde ni siquiera pudimos sentarnos en una mesa. En su defecto, una barra con vistas hacia una ventana. Y pese a lo mala que era la pizza, y el tener que comer sin ni siquiera poder mirarnos, nos sentimos privilegiados. Vistas a la zona cero, a lo que fue y será el World Trade Center.
Y es inevitable pensar en qué ocurrió diez años atrás. ¿Estaría éste lugar? ¿Habría gente dentro? ¿Habría alguien sentado desde nuestro sitio viendo el desastre pasar? Y esos edificios de alrededor... ¿Habrán sido reconstruidos? ¿Y los que vivían en ellos? ¿Seguirán allí?.
Y así es como, después de haber paseado por esas calles hace tan solo un mes, se me reconcome la cabeza pensando en toda esa gente que un día se despertaron sin ánimo de ir como cada día a trabajar. Y se encontraron con todos esos turistas que dan vida a la capital del mundo. Y se despidieron de su mujer, marido, padre o madre preguntando qué habría para comer al volver esa misma mañana. Y que jamás volvieron a sus casas.
Quizás hubo alguien como yo que llegó a la Gran Manzana como en un sueño, y volvió envuelta en una pesadilla.
El caso es saber que de esto ya no hay vuelta atrás, que quien lo hizo no se arrepiente y que lo único que podemos hacer nosotros, es recordar a toda ese gente a la que tocó pagar una deuda que no debía.